viernes, 27 de febrero de 2009

Triste

Aún con lo dulce que es un corazón cuando entrega su vida a un sueño, sin razones y sin motivos, a veces es pisoteado y acuchillado por ese mismo sueño con palabras que dejan en él sólo una triste y temerosa mirada. Al igual que un ángel caído, su esencia se va yendo como arena arremetida por el aire y sobrevive apenas respirando por una herida, la más dolorosa. Pensando que tal vez no todo se ha perdido, busca entre los pedazos del ayer una forma de curarse y sobrevivir...

Pero es que se piensa que las palabras como no hacen saltar la sangre no hacen daño... y realmente éstas son peores, pues te atacan una y otra vez en la cabeza matando tus recuerdos y pensamientos... ¿Qué puede hacer un corazón más que morir tras semejante ataque? Lo peor de todo es que nunca salen de la mente las palabras que uno no quiere oír.... Después de todo, solamente queda aquel dulce corazón sangrando sin remedio como el alma, con lágrimas...............

domingo, 22 de febrero de 2009

Nota de San Valentín (Jamás entregada. Año 2004)

Necesito decirte un secreto:

No soy quien tú crees que soy. Vivo fingiendo ser tu amigo cuando en realidad quiero ser la persona de tus sueños. A veces siento la necesidad de descubrirme al querer decirte que te quiero... que te amo. Cuando lo haga, será con la esperanza de que me aceptes y si no lo haces, inevitablemente continuaremos nuestras vidas, seré tu amigo incondicional esperando que algún día vuelvas a mí para guardarme en tu regazo... Entonces, valdrá la pena haber esperado...

Carta 15

Hola mi hermosa princesa. Al principio cuando aparecistes en esta pantalla me pareciste una mujer aparte de atractiva, un ser que despertaba una curiosidad y me hacía sospechar un misterio muy oculto en mí. Por esta razón era que miraba tanto tus dos fotos con una admiración inexplicable. Sentí un inmenso placer la primera vez que te hablé, el primer día de este año, sinceramente, un regalo divino de Dios para que este nuevo año que apenas empezaba tratara de tomar ese rumbo hacia la felicidad del cual me había descarriado hacía 2 años prácticamente en ese momento y que me había negado a tomar ya para siempre. Ahora que lo pienso, recuerdo haberme levantado de la silla con el cerebro digamos “lavado”, porque un rato después consideraba la decisión de tomar una pausa en aquella batalla incesante por recuperar aquél “amor” perdido que me atormentaba todavía, tras 2 años de guerra contra la vida.

Increíblemente, poco a poco te convertiste, de aquella mujer que apenas conocía a mi princesa, mi hermosa princesa… en 10 días!!! Y lo pienso y no sé cómo pasó!!! Sin darme cuenta me estaba enamorando de ti y se me olvidaba que tenía mis tormentos. Hoy, estoy completamente seguro de que te amo, te amo por entero, te amo a plenitud… de verdad que te amo… Te amo, posiblemente, para siempre, pues quiero pasar mi vida entera contigo ya que te entregué mi vida y mi corazón.

Es por esto y muchas cosas más que escribo esta carta y la misma no está dirigida solamente a ti, es también un pedido a Dios, un regalo que quiero de parte de los dos, aunque con tus palabras, depende más de El que de ti. Por ser un deseo y un regalo que yo realmente quiero, entonces escribiré estas palabras siguientes, que más que palabras, son una plegaria:

“En esta vida relativamente corta, he conocido muchas personas de toda índole, muchísimos amigos y amigas y entre las amigas, algunas que han llegado a ser mis novias. Pero te he conocido a ti, alguien muy especial, un corazón que quiero que duerma todas las noches y vea un nuevo amanecer a diario junto al mío, unos labios tan dulces que siento su sabor en cada sorbo que pasa por mi garganta, unas manos que quiero sentir en mi rostro, una piel con la que quiero arroparme cada noche en un tierno y fuerte abrazo después de amar… como quieras que seas, seguirás siendo lo que yo amo intensamente. Ha nacido por ti en mí, un amor tan grande que nadie podrá derribar, sólo Dios, por ser El Nuestro Creador. Tengo un amor que puedes vivir y disfrutar y ser más duradero que la eternidad misma, porque para mi amor no existe el tiempo, ni tiene límites físicos ni espirituales. Cuando te beso, siento que cierro mis ojos y comienzo a soñar en un mundo hermoso donde todo es irreal, porque lo realmente hermoso y perfecto todavía no existe y está reservado por Dios para aquellos quienes vayan al paraíso prometido por El… pero en tus labios y en tus brazos tengo la sensación y la certeza de pisar ese jardín que todavía no existe con el alma y el corazón rebosantes de amor y creo merecer estar ahí a causa de este sentir tan sincero y especial que yo tengo por ti. Te has convertido también, en ese lugar donde debo descansar, donde puedo refugiarme y deshacerme de todos mis temores. Te amo mi amor, porque me has convencido de que todos los desamores que he vivido han valido la pena, porque me han llevado a ti, a lo que me hace tan feliz que se borren de mi corazón las grietas y marcas de heridas anteriores. A veces creo, que mi vida fue previamente planeada, porque contigo es bellísima y sublime. Le pido a Dios que me dé la oportunidad de tomar tu corazón entre mis manos, para amarte y cuidarte toda mi vida, sería ese mi regalo para toda la vida, el más hermoso, el más grande, el más bello, el que por nada en este mundo cambiaría, pues también sería la mejor forma de estar más cerca de Dios… y mi razón para haber seguido con vida después de todo lo que ha pasado. Mi amor por ti es más grande que todo el amor que pueda haber en el universo infinito fundido en uno solo… te amo de una forma tan grande que sólo Dios podrá superar... Te amo con todo mi corazón… Amén…”

Escrito un día 1 de abril del 200............................